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El MotorConsejo, El Turbo
CLÁSICOS SANIMOTOR EL R8

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Esta semana dedicamos nuestro #MotorConsejo , EL TURBO, que prácticamente el 90% de los vehículos que salen al mercado incluyen turbocompresor para el motor; este sistema de sobrealimentación permite dar altas prestaciones en lo que a potencia se refiere, sin disparar consumo y controlando los niveles de contaminación.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Si pensamos en el funcionamiento del turbo de nuestro automóvil, llegando a superar las doscientas mil revoluciones por minuto en el giro y expuesto a temperaturas que pueden rondar los mil grados centígrados, se vuelve más comprensible entender que quede expuesto a sufrir averías que requieran que sea reemplazado, así como el coste del mismo.

El precio de un turbo para el coche nuevo puede oscilar entre los 800€ y 1.400€, esto sin contar gastos de mano de obra, que para eso te aconsejamos utilizar nuestros servicios, 43€/h. Si tienes un Opel infórmate aquí, con descuento HASTA 34,40€/h

El turbo del motor es una de las piezas del automóvil con un mantenimiento más sencillo y pese a todo, una de las más descuidadas a causa del desconocimiento. Un turbo está hecho para alcanzar los 250.000 kilómetros si se le trata de forma adecuada, sin embargo son muchos los casos en los que apenas pasan de los 10.000.

Vamos a recopilar unas pautas que nos ayuden a alargar su vida útil de manera sencilla para no tener que enfrentarnos a averías serias en el turbocompresor que nos lleven a tener que reemplazarlo, o afecten a otros elementos del sistema de escape:

Utilizar de manera idónea el vehículo es el primer paso para prevenir riesgos mecánicos al turbo, especialmente a la hora de arrancar o parar el motor:

– Eso se traduce en evitar los acelerones en frío antes de que el motor alcance la temperatura adecuada (por encima de los 80ºC), ya que el turbo no estará bien engrasado hasta que el aceite coja el punto óptimo de fluidez, y estos cambios bruscos pueden hacer que se cristalice.

– Tampoco es aconsejable elevar las revoluciones con el coche parado o en punto muerto, así como desconectar de golpe el motor, pues el turbo sufrirá un desgaste prematuro a causa de una mala refrigeración y lubricación. Debemos dejarlo un par de minutos al ralentí para que se enfríe y la turbina pueda bajar progresivamente las revoluciones.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]- La carbonilla es peligrosa tanto para el turbo como para otros componentes como la válvula EGR o el filtro antipartículas. Un buen truco es conducir de vez en cuando en marchas cortas y pisar fuerte el acelerador en las rampas para mantener limpio el sistema de admisión y escape.

Como veis, la temperatura junto con el aceite, son los principales componentes a tener en cuenta si queremos proteger el turbo del coche. Usar el aceite adecuado a las necesidades del motor de nuestro automóvil, siguiendo las recomendaciones del fabricante, es vital para la vida útil del turbo compresor. Además, hay que elegir un aceite de calidad, no vale la pena escatimar ahí. Con lo que puede costar cambiar el turbo compraríamos 20 latas de cinco litros del aceite más caro del mercado; unos 400.000 km, haciendo cálculos. Ni que decir tiene que hay que revisar su nivel y estado; si no realizamos el cambio de aceite dentro del kilometraje apto, no nos servirá de nada esta inversión.

Hablando de cambios, no podemos pasar por alto la relevancia que tiene el sustituir a tiempo los filtros de aire y aceite de nuestro vehículo. Debemos prestar mucha atención a estos procesos para evitar que fragmentos del material o restos de suciedad o carbonilla puedan introducirse en el turbo compresor.

Siempre que nos sea posible, no está de más vigilar el estado en que se encuentran los manguitos de refrigeración y del propio turbo, puesto que al ser goma, del propio lubricante se pueden ir aflojando o cuarteando.

Ante silbidos agudos, falta de potencia, exceso del consumo de aceite o si el acelerador ya no responde como lo hacía y notamos pérdidas de potencia, lo más recomendable es acudir a nuestro taller de confianza para comprobar que no hay holguras o cualquier otro problema relativo al eje o casquillos del turbo que pueda acabar en rotura obligándonos así a reemplazarlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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